19 mayo 2014

MEDIDAS DEL VALOR DE MERCADO

Un grupo final de medidas se basa, en parte, en información que no necesariamente contienen los estados financieros: el precio de mercado por acción. Es obvio que estas medidas se pueden calcular en forma directa tan sólo en el caso de las compañías que se negocian públicamente. Suponga que Prufrock tiene 33 millones de acciones en circulación y que cada una de ellas se venden en 88 dólares al final del año. Si se recuerda que la utilidad neta de Prufrock fue de 363 millones de dólares, se puede calcular que sus utilidades por acción fueron de:

UPA = Utilidad neta / Acciones en circulación = $363 / 33 = 11

Razón precio-utilidades La primera de las medidas de valor de mercado, la razón (o múltiplo)
precio-utilidades o (P/U), se define como:

Razón P/U = Precio por acción / Utilidades por acción

= $88/ $11 = ocho veces

En lenguaje corriente, se puede decir que las acciones de Prufrock se venden a razón de ocho veces las utilidades, o que las acciones de Prufrock tienen, o “llevan”, un múltiplo P/U de 8.

Debido a que la razón P/U mide la cantidad que los inversionistas están dispuestos a pagar por cada dólar de utilidades actuales, con frecuencia se considera que las P/U altas significan que la empresa tiene prospectos significativos de crecimiento futuro. Desde luego, si una empresa no tuviera utilidades o casi ninguna utilidad, su P/U sería probablemente muy grande; por lo tanto, como siempre, se debe tener cuidado cuando se interpreta esta razón.

Razón de valor de mercado a valor en libros Una segunda medida que se cita con frecuencia es la razón de valor de mercado a valor en libros:

Razón de valor de mercado a valor en libros = Valor de mercado por acción / Valor en libros por acción

$88 $88 =$2 591/33 = $78.5 = 1.12 veces

Observe que el valor en libros por acción es el capital contable total (y no tan sólo el capital común) dividido entre el número de acciones en circulación.

El valor en libros por acción es una cifra contable que refleja costos históricos. En sentido amplio, la razón de valor de mercado a valor en libros compara el valor de mercado de las inversiones de la empresa con su costo. Un valor de menos de uno podría significar que la empresa no ha sido generalmente exitosa en la creación de valor para sus accionistas.


MEDIDAS DE RENTABILIDAD

Las tres medidas que se exponen en esta sección son probablemente las más conocidas y las más ampliamente usadas de todas las razones financieras. De una manera o de otra, tienen como finalidad medir la eficacia con la que las empresas usan sus activos y la eficiencia con la que administran sus operaciones. En este grupo, el foco de atención se concentra en el renglón base, es decir, la utilidad neta. Margen de utilidad Las empresas le prestan mucha atención a su margen de utilidad:

Margen de utilidad = Utilidad neta / Ventas

= $363 / $2 311 = 15.7%

Este resultado indica que, en un sentido contable, genera algo menos de 16 centavos de utilidades por cada dólar de ventas.

Si todas las demás cosas se mantienen iguales, es deseable contar con un margen de utilidad relativamente alto. Esta situación corresponde a razones bajas de gastos con relación a las ventas. Sin embargo, es preciso aclarar que, con frecuencia, las demás cosas no son iguales.

Por ejemplo, reducir el precio de ventas generalmente aumentará el volumen de unidades vendidas, pero de ordinario ocasionará que los márgenes de utilidad también se reduzcan. La utilidad total (o, lo que es más importante, el flujo de efectivo en operación) puede aumentar o disminuir, y por lo tanto el hecho de que los márgenes sean más pequeños no es necesariamente malo. Después de todo, ¿no es posible que, como dice el dicho, “Los precios son tan bajos que la empresa pierde dinero sobre todo lo que vende, pero lo recupera gracias al volumen?”

Los márgenes de utilidad son muy diferentes en las distintas industrias. Las tiendas de abarrotes tienen un margen de utilidad muy bajo, por lo general de cerca de 2%. En contraste, el margen de utilidad de la industria farmacéutica es de cerca de 18%. Por lo tanto, por ejemplo, no es de sorprender que los márgenes de utilidad recientes de Albertson y Pfizer hayan sido de aproximadamente 1.2 y 15.6%, respectivamente.

Rendimiento sobre los activos El rendimiento sobre los activos (ROA, por las siglas de return on assets) es una medida de la utilidad por dólar de activos. Puede definirse de varias formas, pero la más común es:

Rendimiento sobre los activos = Utilidad neta / Activos totales

$363 =$3 588 = 10.12%

Rendimiento sobre el capital El rendimiento sobre el capital (ROE, por las siglas de return on equity) es una herramienta que sirve para medir cómo les fue a los accionistas durante el año. Debido a que la meta es beneficiar a los accionistas, el ROE es, en un cierto sentido contable, la verdadera medida del desempeño en términos del renglón de utilidades. Por lo general, el ROE se mide como:

Rendimiento sobre el capital contable = Utilidad neta / Capital contable total

$363 =$2 591 = 14%

Por lo tanto, por cada dólar de capital contable, generó 14 centavos de utilidades; pero, nuevamente, esto es correcto tan sólo en términos contables.

En razón de que el ROA y el ROE representan cifras que se citan comúnmente, es necesario poner de relieve que es importante recordar que son tasas de rendimiento contables. Por esta razón, estas medidas deben ciertamente denominarse rendimiento sobre los activos en libros y rendimiento sobre el capital en libros. Además, algunas veces el ROE se denomina rendimiento sobre el valor neto. Cualquiera que sea el nombre que se le dé, sería inapropiado comparar el resultado con, por ejemplo, una tasa de interés observada en los mercados financieros.

15 mayo 2014

MEDIDAS DE LIQUIDEZ O DE SOLVENCIA A CORTO PLAZO

Como lo indica su nombre, las razones de solvencia a corto plazo, como grupo, tienen como finalidad proporcionar información acerca de la liquidez de una empresa, por lo cual algunas veces se denominan medidas de liquidez. El principal punto de interés es la capacidad de la empresa para pagar sus cuentas en el corto plazo sin presiones excesivas. En consecuencia, estas razones se concentran en los activos circulantes y en los pasivos circulantes.

Por razones obvias, las razones de liquidez son particularmente interesantes para los acreedores a corto plazo. Debido a que los administradores financieros constantemente trabajan con los bancos y con otros prestamistas a corto plazo, comprender estas razones es esencial.

Una ventaja de comparar los activos y los pasivos circulantes es que sus valores en libros y sus valores de mercado probablemente sean similares. Con frecuencia (aunque no siempre), estos activos y pasivos simplemente no viven lo suficiente como para que los dos se aparten seriamente. Por otra parte, al igual que cualquier tipo de activos que son casi efectivo, los activos y los pasivos circulantes pueden, y de hecho cambian, con gran rapidez, y por lo tanto los montos del día de hoy pueden no ser una guía confiable para el futuro.

Razón circulante Una de las razones más conocidas y que más ampliamente se utiliza es la razón circulante. Como usted podría deducirlo, la razón circulante se define como:

Razón circulante = Activos circulantes / Pasivos circulantes

Ejemplo

Razón circulante = $708/$540 = 1. 31 veces

Debido a que, en principio, los activos y los pasivos circulantes se convierten en efectivo a lo largo de los 12 meses siguientes, la razón circulante es una medida de la liquidez a corto plazo. La unidad de medición es ya sea dólares o en veces. Por lo tanto, podríamos decir que tiene 1.31 dólares en activos circulantes por cada dólar

ANÁLISIS DE RAZONES FINANCIERAS

Otra forma de evitar los problemas involucrados en la comparación de compañías de diferentes tamaños consiste en calcular y comparar las razones financieras. Tales razones son formas de comparar y de investigar las relaciones que existen entre distintos elementos de la información financiera. A continuación se presentan algunas de las razones financieras más comunes (hay muchas otras que no se expondrán aquí).

Un problema con las razones financieras es que diferentes personas y diferentes fuentes a menudo no las calculan exactamente de la misma manera, lo cual genera gran confusión. Las definiciones específicas que se usan aquí pueden o no ser las mismas que usted ha visto o que verá en alguna otra parte. Si usted utiliza razones financieras como herramientas para su análisis, debe tener cuidado de documentar la manera en la que calcula cada una de ellas; por otra parte, si usted desea comparar sus cifras con las de otra fuente, asegúrese de conocer la manera en la que ésta calculó las suyas.

Gran parte de la exposición acerca de la manera en la que se usan las razones financieras y algunos problemas que presenta su uso se difiere hasta un capítulo posterior. Por ahora, cada razón que se expondrá, podría generar varias preguntas:

1. ¿Cómo se calcula?
2. ¿Qué se pretende medir, y por qué podríamos estar interesados?
3. ¿Cuál es la unidad de medición?
4. ¿Qué podría indicar un valor alto o bajo? ¿En qué aspectos pueden ser engañosos tales valores?
5. ¿Cómo podría mejorarse esta medida?

Las razones financieras se han agrupado tradicionalmente en las siguientes categorías:
1. Razones de solvencia a corto plazo, o razones de liquidez.
2. Razones de solvencia a largo plazo, o razones de apalancamiento financiero.
3. Razones de administración o de rotación de los activos.*
4. Razones de rentabilidad.
5. Razones de valor de mercado.

TIEMPO Y COSTOS

Con frecuencia, es muy útil visualizar la totalidad del tiempo futuro como aquel que tiene dos partes distintas, el corto plazo y el largo plazo. El corto plazo es el periodo en el cual ciertos equipos, recursos y compromisos de la empresa son fijos; pero el tiempo es lo suficientemente largo para que la empresa varíe su producción mediante el empleo de más material y materia prima. El corto plazo no es un periodo preciso que tenga que ser el mismo para todas las industrias. Sin embargo, todas las empresas que toman decisiones en el corto plazo tienen algunos costos fijos, es decir, costos que no cambiarán debido a los compromisos fijos. En las actividades reales de los negocios, algunos ejemplos de costos fijos son los intereses sobre los bonos, los gastos indirectos y los impuestos prediales. Los costos que no son fijos son variables. Los costos variables cambian a medida que cambia la producción de la empresa; algunos ejemplos son las materias primas y los sueldos de los trabajadores de la línea de producción.

En el largo plazo, todos los costos son variables. Los contadores financieros no distinguen entre costos variables y costos fijos. En lugar de ello, los costos contables generalmente encajan dentro de una clasificación que distingue a los costos de los productos de los costos del periodo. Los costos de los productos son los costos totales de producción en los que se ha incurrido durante un periodo —materias primas, mano de obra directa y gastos indirectos de manufactura—, que se reportan en el estado de resultados como costo de los bienes vendidos. Tanto los costos variables como los costos fijos se incluyen entre los costos del producto. Los costos del periodo son aquellos que se asignan a un cierto periodo; se les denomina gastos de venta, gastos generales y gastos de administración. Un costo de periodo sería el salario del presidente de la compañía.

09 mayo 2014

ESTADO DE RESULTADOS

El estado de resultados mide el desempeño a lo largo de un periodo específico, por ejemplo, un año. La definición contable de las utilidades es:

Ingresos – Gastos ≡ Utilidades

Si el balance general es como una fotografía instantánea, el estado de resultados es como un video que registra lo que las personas hicieron entre dos fotografías instantáneas.

Por lo general, el estado de resultados incluye varias secciones. La sección de operaciones reporta las ventas y los gastos de la empresa provenientes de las operaciones principales. Una cifra de importancia particular son las utilidades antes de intereses y de impuestos (UAII, o EBIT por earnings before interest and taxes), la cual resume las utilidades antes de impuestos y de los costos de financiamiento.

Entre otras cosas, la sección no operativa del estado de resultados incluye a todos los costos de financiamiento, como los gastos por intereses. Por lo común, una segunda sección reporta como una partida separada el monto de impuestos con que se gravan las utilidades. El último renglón del estado de resultados es la ganancia o utilidad neta. Con frecuencia, la utilidad neta se expresa por acción de capital común, es decir, las utilidades por acción.

Cuando se analiza un estado de resultados, el administrador financiero debe tener en mente los principios de contabilidad generalmente aceptados, las partidas que no representan efectivo y los costos.

VALOR VERSUS COSTO

El valor contable de los activos de una empresa frecuentemente se denomina como valor de mantenimiento o valor en libros de los activos. De acuerdo con los principios de contabilidad generalmente aceptados (GAAP), los estados financieros auditados de empresas en Estados Unidos llevan los activos al costo. De este modo, los términos valor de mantenimiento y valor en libros son desafortunados. De manera específica, describen un “valor”, cuando en realidad los números contables se basan en el costo. Esta ambigüedad induce a error a muchos lectores de los estados financieros haciéndolos pensar que los activos de la empresa se han registrado a los valores de mercado verdaderos. El valor de mercado es el precio al cual los compradores y los vendedores están dispuestos a negociar los activos. Tan sólo sería una coincidencia que el valor contable y el valor de mercado fueran los mismos. En realidad, el trabajo de la administración consiste en crear un valor para la empresa que exceda a su costo.

Muchas personas usan el balance general, pero la información que cada quien puede desear extraer no es la misma. Un banquero puede contemplar el balance general en busca de evidencia de liquidez contable y de capital de trabajo. Un proveedor también puede observar la magnitud de las cuentas por pagar y por lo tanto la rapidez general de los pagos. Muchos usuarios de los estados financieros, entre ellos los administradores y los inversionistas, desean conocer el valor de la empresa, y no su costo. Esta información no se encuentra en el balance general. En realidad, muchos de los recursos verdaderos de la empresa no aparecen en el balance general: la buena administración, los activos de los propietarios, la existencia de condiciones económicas favorables y así sucesivamente. En lo sucesivo, siempre que se hable del valor de un activo o del valor de la empresa, normalmente se hablará de su valor de mercado.

Por lo tanto, por ejemplo, cuando se afirma que la meta del administrador financiero es incrementar el valor de las acciones, se hace referencia al valor de mercado de las mismas.

 
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